| SENTIDO DE TRASCENDENCIA EN LO COTIDIANO |
Teresa Notario es una mujer casada con una hija de 21 años y un hijo de casi 15. Durante más de 20 años ha sido profesora de lengua española e inglesa en un colegio Por razones familiares hace un par de años que dejó ese trabajo y ahora dedica bastante tiempo a reunirse con otras madres que también tienen hijos adoptados. Fue ella la que me recomendó a mí, (Carmen Notario), el libro: “La ola es el mar” que menciona un poco más adelante en este artículo de Willigis Jager. A mediados de Mayo le invité a asistir al taller que ofrecemos de “Orar haciendo pan” porque pensé que le ayudaría en su proceso de búsqueda. Después de un tiempo le pedí si escribiría un pequeño artículo para publicarlo en nuestra página web. Aquí está lo que me mandó: Lo que me ayudó del taller fue primero de todo compartir lo que estaba viviendo con otras personas que estaba en situaciones similares a la mía. Es interesante poder materializar una vivencia espiritual en algo tan cotidiano como hacer pan. Entendí con más profundidad cómo dar sentido o una dimensión más espiritual a actos que realizamos cada día y que no les vemos la trascendencia. Me llamó la atención la manera en la que surgió el origen de este taller. Un día en que Carmen estaba bastante estresada se puso a hacer pan y convirtieron entre las dos en un rito, en una oración y el proceso de alguna manera en una escuela de cómo orar. Este año ha sido un año muy complicado que empezó con una crisis y siguió con un trabajo interior. Y aunque ha sido duro en muchos momentos me ha hecho dar una vuelta a mi vida. He ido enfrentándome a todos mis puntos vulnerables a todo aquello que en mi pasado ha condicionado mi vida y ha hecho moldear mi personalidad. No reniego de nada de ello pero si quiero cambiar y creo que en algunos aspectos ya lo estoy haciendo. Me siento más fuerte y de alguna forma renacida. El camino es largo. Mi viejo yo sigue ahí y puede decir: “Por ahí no” y puedo probar cosas nuevas y puedo actuar de forma distinta y me siento bien haciéndolo. Otro descubrimiento que he hecho este año ha venido a través de un libro sobre espiritualidad. Me he dado cuenta de que el rechazo que hice hace muchos años hacia la religión no se contradice con mi necesidad de trascendencia. Ahora mismo me encuentro un poco perdida. No se muy bien cual es el siguiente paso pero hay algunas cosas que quiero hacer: - Quiero tener todos los días un rato de meditación para estar conmigo misma. Respirar y contemplar. Que los pensamientos vengan y se vayan. Hasta ahora sólo he conseguido dar un rápido paseo por las mañanas antes de hacer cualquier otra cosa, pero me gusta empezar así el día. - Quiero empezar a dar más espacio en mi vida a lo importante y no tanto a lo inmediato. - Quiero poner en su sitio a las cosas materiales. Creo que me debilita pensar tanto en el dinero o en lo que me gustaría tener o en la necesidad de comprar. - Quiero encauzar mis sentimientos de forma que no me dominen. Reconocer cuando estoy triste o contenta o deprimida, saber las causas y aprender a contemplar mis estados de ánimo desde fuera. - Quiero descubrir qué quiero, qué necesito, qué me hace falta trabajar para crecer como persona y cómo reconducir mi relación con los demás. Dentro de poco voy a cumplir cincuenta años y me parece una buena edad para entrar en el club de las mujeres sabias.
|
Teresa Notario |