NUEVOS RUMBOS

 

El último día de Noviembre de este año, viernes por cierto, vivimos en la Universidad de Deusto, Bilbao, una experiencia digna de mencionar.

Nekane Adrien, profesora de dicha universidad, psicóloga y antropóloga, enseña una asignatura optativa desde hace unos años: Meditación oriental y Meditación cristiana. Cuando nos conocimos en nuestra casa de Logroño, nos contó que a esta asignatura optativa se apuntaban cada semestre una media de cien alumnos de diferentes facultades. Intentaba poner un límite al número de alumnos y a veces quedaban en lista de espera por si otros se daban de baja.

Lo más sorprendente fue saber que muchos de estos alumnos no son creyentes, y un gran número tampoco practicantes. ¿Por qué entonces eligen esta asignatura?Para disuadir a los menos trabajadores, les exige un trabajo serio y propone elegir entre varias opciones una actividad a la que ellos voluntariamente se tienen que apuntar.

Ahí entramos nosotras. Nos pidió que dirigiéramos dos sesiones (iguales para dos grupos distintos) de hora y media cada una sobre una experiencia de Jesús que titulamos: “Seguir a Jesús: ¿creencia o experiencia?"

Entramos en una sala de meditación, muy bien arreglada con moqueta y cojines en el suelo, donde efectivamente meter más de quince personas hubiera sido agobiante. Esta es la sala que ella utiliza con sus alumnos para practicar la meditación. Bailamos, hablamos, escuchamos y hasta compartimos pan. Al acabar, la mayoría nos decían que cuando se confesaban no-creyentes querían decir que no creían en la iglesia pero Jesús, presentado así, eso ya es otra cosa.

La semana pasada, entré en internet para .leer el National Catholic Reporter, un periódico semanal independiente de USA con mucho gancho. ¡Cual sería mi sorpresa al encontrarme con artículos sobre meditación, oración contemplativa.!

El Centro de Meditación y diálogo interreligioso John Main de la universidad de Georgetown se ha convertido en un punto focal de meditación entre los estudiantes.El nombre del centro se debe al monje benedictino, que popularizó la meditación cristiana en los años 70. Los estudiantes se reúnen en el centro dos veces al día, siete veces a la semana por un período de 20 minutos por sesión. En el centro también se celebran charlas y actividades interreligiosas.

El centro se formó como resultado de la visita del benedictino Laurence Freeman, discípulo de Main, el otoño del 2003. Le invitaron a dar clases de teología, empezó hablando de meditación y encontró gran interés entre los estudiantes. Después se produjeron conversaciones entre profesores y el personal de la universidad y como resultado en el 2004 se abrieron dos casas fuera del campus universitario para que los estudiantes se pudieran reunir a meditar.

A medida que fue creciendo el interés la universidad hizo posible que el centro estuviera en el mismo campus.

La conexión entre la meditación cristiana y el diálogo interreligioso es natural, dice Freeman. “Por la experiencia contemplativa vamos más allá de las divisiones a lo que tenemos en común. Las diferencias permanecen pero ya no son barreras para la amistad. La meditación es una sabiduría espiritual universal a la que entramos a través del silencio, la quietud y la simplicidad.”

Tom Fox , National Catholic Reporter , 14 de Diciembre de 2007

Thomas Keating, uno de los arquitectos del movimiento de la oración contemplativa, afirma que no es simplemente un método de oración sino un estilo de vida. Es más, la oración contemplativa se corresponde con los estados de conciencia del Budismo, y especialmente en algunas de las tradiciones del Hinduismo; del mismo modo se encuentra el paralelismo con el sufismo y la mística judía.

Es imposible en una publicación así comentar los múltiples movimientos que animan la oración contemplativa.

Richard Rohr, franciscano, conocido escritor y conferenciante, fundador del centro de Acción y Contemplación, Alburquerque, Nuevo México, nos comentaba hace unos años en un momento de búsqueda sincera y a la vez dolorosa: estaría bien que volvierais a España y compartierais allí todo lo que habéis vivido y experimentado.

“Rohr, que actualmente escribe un libro sobre oración contemplativa, dice que la contemplación nos guiará hacia una vida más saludable."

Sin duda, y también a una nueva concepción del mundo, de los demás... pero sólo lo entiende quien lo experimenta. Nada de huidas de la realidad, ni de falta de compromiso, al contrario, una sensibilidad más aguda y si cabe una empatía mayor.

Willigis Jager, autor de “La ola es el mar” apunta a esta formación en el silencio, la meditación y la contemplación. Afirma que llegará un día en que cualquier clase de universidad empezará con diez minutos de silencio.

Quienes tenemos en las manos la educación de los jóvenes poseemos una herramienta que sería una lástima desperdiciar. Pongamos a su alcance recursos que sabemos que darán resultado.

Este esfuerzo es muy difícil hacerlo solas. Si te interesa el tema escribe a :

cym@espiritualidadintegradoracristiana

Carmen Notario