SI ME AMAS APACIENTA

¿Me amas más que estos?.. Oí con claridad a una edad muy temprana cuando todo resulta novedoso, a punto de elegir una carrera; tantas posibilidades, tantos caminos... Un año antes en una dinámica de foto-palabra me había identificado con una estación de tren en la que muchas vías se entrecruzaban indicando diferentes caminos y yo no sabía cuál elegir. No se si “más que estos” pero sentí que te amaba tanto, que nada me parecía renuncia sino más bien ganancia. Sí, Señor, tu sabes que te amo.

Muchos años después ¡quién se hubiera imaginado! Tantos pueblos, tantas gentes, experiencias tan diferentes... Gente local, emigrantes, universitarios y campesinos, obreros y ejecutivos, monjas/es y ateos... ¡Qué riqueza de culturas, de costumbres, de personas!... además de la experiencia de sentirme traicionada por los más cercanos.

La respuesta a la segunda vez ya no tenía la prepotencia de la juventud sino el convencimiento de que eres tú quien permanece fiel, y por eso yo deseo profundamente serte fiel y apacentar y dejarme apacentar también.

La tercera y definitiva me hace pensar si entendí bien las otras dos y me produce un deseo muy profundo de no querer errar. “Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo”. Pero ¿cómo? :

En las mujeres que nos esforzamos por traer un orden nuevo a nuestra sociedad y a nuestra iglesia, del que todos nos podamos beneficiar y nos haga mejores personas.


En los jóvenes que no se plantean que tu mensaje tenga relevancia para ellos, porque no les convence lo que ven en nosotros.


En todos/as los quemados/as por haber entregado su vida a una causa que parece haberse volcado en su contra.


En las personas que emigran y se sienten desposeídas de lo más propio, la tierra, la cultura, la familia, y hasta de la dignidad.


Si me amas apacienta...

                                                                                                               Carmen Notario