Inauguramos una apartado que llamamos Foro desde el que compartiremos experiencias de personas que participan en los programas.

 

ESPIRITUALIDAD INTEGRADORA

Amasé el pan, dancé, envuelto por el silencio, por la música, me dejé abrir al encuentro con Dios, con los hermanos, con todas las criaturas de la naturaleza, incluídos los utensilios fabricados con ellas por los humanos.

Y aprendí, viví, una vía más profunda de oración, no reducida a la cabeza, sino con todo el cuerpo, extendida hasta las manos y los pies. Y la paz del Señor que equilibra y aúna, anegó mi corazón.

  Pedro Zabala

 

ORAR HACIENDO PAN

Una vivencia muy sencilla pero que ha sacado de mí algo nuevo.

No había llegado a pensar y experimentar en el amasar, el sentido, que supone esta acción de vivir una inesperada interiorización, sicológica y personal. Muy buena y bonita.

Me ha sugerido la necesidad de amasar lo vivido durante toda mi vida; lo positivo, gratificante, y lo que ha supuesto dolor, fracaso, negatividad...

Iba pensando que todas esas situaciones tienen que estar bien amasadas, integradas, asumidas y vividas: (comidas y digeridas).

Y que esta integración interior significa vivir en libertad con el corazón limpio, sanado. Al conocer las propias limitaciones se sabe comprender y querer mejor a l@s demás: a relativizar unas veces, a ir descubriendo lo que es esencial en la vida, lo que ayuda a crecer en el ser...

Esto no queda en una mera acción, sino en una experiencia de Dios vivida desde l@s otr@s y de una misma en un espontáneo clima de oración. Un día de reflexión- oración que deja un poso, serenidad, algo que tiene sabor para el corazón y la vida: El deseo de búsqueda y encuentro.

                                                                                                                               Margarita Osés

                                         

 

 

Cuando uno se encuentra en un espacio agradable y tranquilo con gente a la que no conoce y con la que no coincide ni en edad, ni procedencia, ni ocupación ni aficiones y sin embargo se crea rápidamente un clima en el que se empieza a hablar "de las cosas realmente importantes de la vida" -proyectos vitales, fe, experiencias personales- y se crea un vínculo en apenas unas horas, se puede decir sin ninguna duda que es una experiencia recomendable.

Cuando uno se situa en este clima como persona y no como hombre ( sexo supuestamente privilegiado de esta sociedad a quien se lleva décadas exigiendo que sea fuerte, varonil, fuerza de trabajo, sustento material de la familia pero a quien se ha privado de la capacidad y derecho a ser tierno, sensible, colaborador en la organización de la casa y copartícipe de la educación de los hijos, poseedor de muchos conocimientos y sobre todo poseedor de gran cantidad de cosas materiales que le hacen tener una "posición" en esta sociedad) siente el alivio de quitarse una pesada mochila de la espalda y valora esta experiencia como altamente recomendable.

Cuando uno coge la masa del pan entre sus manos y va moviendo y amasando  las experiencias vividas, las ilusiones no realizadas, los éxitos y fracasos, las cosas que has apartado equivocándote y las que aún mantienes sobrándote sientes emociones y sentimientos muy contradictorios porque aunque sabes que las equivocaciones son muchas el ir amasándolas junto con todas las demás experiencias te hace sentirte muy vivo. Y todas estas sensaciones y sentimientos que te salen de dentro te hacen intuir un proyecto de vida más vital y más auténtico por lo que recomendaré esta experiencia.

                                                                                                                          Jesús Notario

 

ESCUCHA AMOROSA EN EL SILENCIO COMPARTIDO

Estudie medicina. Al terminar decidí trabajar en ciencia, algo que me había entusiasmado desde muy pequeña. Fui becaria de investigación durante varios años, he trabajado en Hospitales, Centros de Investigación y Universidades en España, Francia y Estados Unidos. Actualmente trabajo en la Universidad de Zaragoza.

En mi vida han caminado de la mano ciencia y fe: lo creado y el Creador. Cautivada desde hace años por la misteriosa presencia de Dios en cada ser humano, me siento profundamente atraída por todo aquello que me acerque, me sensibilice a esta Presencia. La Palabra y la oración, son para mí un tesoro, lugares de encuentro donde vivir intensamente mi fe. En mi caminar, recibo como un regalo de Dios, las personas con las que comparto experiencias, oración... por eso cuando una amiga me habló del retiro preparado por Carmen y Magdalena, no me lo pensé dos veces, sentí que era una ocasión preciosa para seguir disfrutando plenamente, junto a otros, el sentirnos inmensamente amados.

¡Qué maravilla disponer de unos días para disfrutar del silencio profundo que te lleva al encuentro íntimo con Dios! ¡Qué ganas de vivir plenamente cada momento!, ¡cuántas expectativas de que cada instante fuera intenso, rebosante!
Llegar a un lugar tan bello, impregnado de los cantos entonados por hombres de Dios, era preludio de lo que nos esperaba. Grata acogida, hermosas las personas que nos habían invitado y nos acompañaban. Se fueron sucediendo las charlas de una belleza infinita, las oraciones de encuentro profundo, el compartir de las miradas, la escucha en el silencio, el sentirnos acompañados.
Los encuentros de la tarde donde experimentar el sentir de cada uno, donde nuestras diferencias nos hacían libres para expresar lo que resonaba en nuestro corazón. El celebrar juntos, más allá de las palabras, la alegría de estar en camino junto a otros, los cantos, las danzas, el agua, las flores, el pan y el vino, las velas, en torno a la luz de la Palabra. El sentirnos inmensamente agradecidos por los días vividos, sabiéndonos sembrados por la Palabra de Dios y en espera confiada. Felices de todos los dones recibidos partimos hacia nuestros hogares.
Han pasado ya días, ahora en mi ciudad, inmersa en la actividad cotidiana, el silencio me acompaña. Descubro otra mirada que capta todo lo bello que Dios pone en nuestras vidas y me admiro y agradezco a Dios su presencia amorosa en el mundo y que siga llenando cada hueco y espacio de mi ser. 

  Ana Gascón

    

 

 

retiro grupos de referencia   Argizai Galdakao

Ayer domingo tuvimos la oportunidad de participar en un retiro muy interesante. Magdalena y Carmen, integrantes del instituto religioso "Misioneras de la Palabra de Dios" nos ayudaron a descubrir la importancia, no de la mujer, sino de lo femenino en la Iglesia y en el Mundo, así como de la oración y la comunicación con Dios. Nos enseñaron distintas técnicas de orar, incluída una interesante danza oracional que aprendimos al instante. Sin ninguna duda, una muy buena experiencia aportada por dos mujeres "de mucho mundo", con una formación exquisita en el tema, y que seguro nos ayuda a reflexionar muchas cosas en nuestras vidas. Para más información consultad su página web: www.espiritualidadintegradoracristiana.com

  Iker

La verdad es que da gusto encontrarse con gente así. Creo que ha sido el mejor retiro en mucho tiempo, para mí desde la Confirmación. Supieron removernos por dentro, avivar la chispa esa que tiende a apagarses y darnos buenas claves para mantenerla encendida. Da "envidia" encontrarse con gente que es capaz de vivir y comunicar así su fe. Espero que volvamos a encontrarnos, con ellas o con la "ruag" que nos transmitieron. ¡Gracias aita, por poner así en nuestro camino!.

  Edurne

 

 

 

 

SENTIDO DE TRASCENDENCIA EN LO COTIDIANO

Teresa Notario es una mujer casada con una hija de 21 años y un hijo de casi 15. Durante más de 20 años ha sido profesora de lengua española e inglesa en un colegio
de Hermanos Maristas de Durango, Vizcaya.

Por razones familiares hace un par de años que dejó ese trabajo y ahora dedica bastante tiempo a reunirse con otras madres que también tienen hijos adoptados.

Fue ella la que me recomendó a mí, (Carmen Notario), el libro: “La ola es el mar” que menciona un poco más adelante en este artículo de Willigis Jager.

A mediados de Mayo le invité a asistir al taller que ofrecemos de “Orar haciendo pan” porque pensé que le ayudaría en su proceso de búsqueda. Después de un tiempo le pedí si escribiría un pequeño artículo para publicarlo en nuestra página web. Aquí está lo que me mandó:

Lo que me ayudó del taller fue primero de todo compartir lo que estaba viviendo con otras personas que estaba en situaciones similares a la mía. Es interesante poder materializar una vivencia espiritual en algo tan cotidiano como hacer pan. Entendí con más profundidad cómo dar sentido o una dimensión más espiritual a actos que realizamos cada día y que no les vemos la trascendencia.

Me llamó la atención la manera en la que surgió el origen de este taller. Un día en que Carmen estaba bastante estresada se puso a hacer pan y convirtieron entre las dos en un rito, en una oración y el proceso de alguna manera en una escuela de cómo orar.

Este año ha sido un año muy complicado que empezó con una crisis y siguió con un trabajo interior. Y aunque ha sido duro en muchos momentos me ha hecho dar una vuelta a mi vida.

            He ido enfrentándome a todos mis puntos vulnerables a todo aquello que en mi pasado ha condicionado mi vida y ha hecho moldear mi personalidad. No reniego de nada de ello pero si quiero cambiar y creo que en algunos aspectos ya lo estoy haciendo. Me siento más fuerte y de alguna forma renacida.

            El camino es largo. Mi viejo yo sigue ahí y puede decir: “Por ahí no” y puedo probar cosas nuevas y puedo actuar de forma distinta y me siento bien haciéndolo.

            Otro descubrimiento que he hecho este año ha venido a través de un libro sobre espiritualidad.

            Me he dado cuenta de que el rechazo que hice  hace muchos años hacia la religión no se contradice con mi necesidad de trascendencia.

            Ahora mismo me encuentro un poco perdida. No se muy bien cual es el siguiente paso pero hay algunas cosas que quiero hacer:

- Quiero tener todos los días un rato de meditación para estar conmigo misma. Respirar y contemplar. Que los pensamientos vengan y se vayan. Hasta ahora sólo he conseguido dar un rápido paseo por las mañanas antes de hacer cualquier otra cosa, pero me gusta empezar así el día.

- Quiero empezar a dar más espacio en mi vida a lo importante y no tanto a lo inmediato.
Si necesito escribir o respirar o caminar, la plancha puede esperar un poco.

- Quiero poner en su sitio a las cosas materiales. Creo que me debilita pensar tanto en el dinero o en lo que me gustaría tener o en la necesidad de comprar.

- Quiero encauzar mis sentimientos de forma que no me dominen. Reconocer cuando estoy triste o contenta o deprimida, saber las causas y aprender a contemplar mis estados de ánimo desde fuera.

- Quiero descubrir qué quiero, qué necesito, qué me hace falta trabajar para crecer como persona y cómo reconducir mi relación con los demás.

Dentro de poco voy a cumplir cincuenta años y me parece una buena edad para entrar en el club de las mujeres sabias.
Esas mujeres con un puñado de experiencia por detrás que utilizan ese poso para dar un gran salto y seguir hacia adelante.”

Teresa Notario

 

Aprendí a orar con los cinco sentidos

Palabras como comunión, resurrección, Reino, síntesis fe-vida (hacer que la vida se enraíce en la fe) o Ruah se llenan de sentido cerca de Carmen y Magadalena. En una sociedad donde tener una vida enraizada en la fe parece imposible por lo atropellado del día a día, donde cuesta tanto encontrar espacios para experimentar la importancia de la oración personal, yo he encontrado un oasis en Logroño.
Soy una joven de 24 años,periodista que como tantos jóvenes profesionales trabajo en otra cosa, pertenecezco a un grupo de referencia en Geideak-Mjac (Movimiento de Jóvenes de Acción Católica) de Bizkaia. Mi compromiso preferente lo desarrollo en Pastoral Penitenciaria desde hace dos años.
El primer contacto con Magdalena y Carmen fue por casualidad. Yo iba a un retiro sobre la mujer y la iglesia y ellas eran las personas elegidas para acompañarlo. La idea que yo llevaba del retiro nada tuvo que ver con lo allí experimentado. Empezaron a hablar sobre lo femenino de la iglesia, sobre los sentimientos. Jamás me habían propuesto mirar así a mi iglesia y fue todo un descubrimiento. Sus formas de introducirnos en la oración, las cuestiones que nos planteaban me ayudaron mucho a sentir muy cercana a la Madre, a sentir que habitaba en mí.
Tras este primer contacto no pude evitar acercarme a Logroño a celebrar la pascua. ¿Existe la resurrección? Contundentemente sí. No era mi primera pascua pero sólo puedo decir que fue muy diferente al resto. Nunca pensé que fuera posible orar con los cinco sentidos. La danza, el masaje de pies, hacer pan y hablar con la Madre cara a cara.
Carmen y Magdalena me han abierto a un mundo de relación con la Madre sin límites. Donde he descubierto la importancia que la oración personal tiene para ser coherentes con mi ser cristiano en el día a día. Mi abuela no descubrió la importancia de la acción como cristiana y yo he perdido la importancia de la oración para desarrollar mi acción. La forma en que Magdalena y Carmen me han enseñado a hacer oración me ha descubierto que no puede haber acción cristiana sin oración y viceversa.
A su experiencia de Dios hay que añadir su valentía al comenzar un proyecto tan novedoso y con tan pocos apoyos económicos e institucionales. No es fácil intentar hacer visible a las mujeres en la iglesia y en el evangelio hoy por hoy. Es todo un reto que ellas, en la confianza de que la Madre les alienta, se lancen a que se conozca esta parte de la iglesia.
Cuando mi grupo de referencia participó en aquel retiro en el que las conocimos nos pareció de tanta coherencia cristiana lo que hacen y nos descubrieron tanto donde profundizar que decidimos que la economía que el grupo destina a algún proyecto a final de curso compartirla con su ministerio, para así no sólo apoyarlo sino posicionarnos.

Ezkerrikasko!!

Aupa, grupo de jóvenes de Geideak de Galdakao. Nos habéis sorprendido con vuestra generosidad pero sobre todo por captar algo que muchos no captan: una llamada, una vocación, una apuesta  por formas nuevas de vivir y compartir el evangelio. Debe ser que estamos en la “misma onda”.

Sabemos lo que os cuesta ganar un sueldo justo, por eso os agradecemos tanto que nos hayáis dado de lo que habéis puesto en común.

Con vuestro donativo compraremos un ordenador que nos será muy útil en nuestro trabajo. Eskerrikasko otra vez.

                                                                                                                Carmen y Magdalena